Acerca de Scott

Scott Stringer es el Contralor de la ciudad de Nueva York, el fue elegido en 2013. Como jefe de finanzas de la ciudad, su trabajo es hacer que el gobierno de la ciudad rinda cuentas de los temas importantes para la vida de neoyorquinos.

Él se ha enfocado en la crisis de vivienda asequible de la ciudad de Nueva York e identificó más de 1000 propiedades municipales vacantes que podrían utilizarse para aumentar las viviendas asequibles en la cuidad por más de 50.000 unidades. Auditó rigurosamente la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York para obligar a hacer reparaciones y mejorar la calidad de nuestras viviendas públicas.

Scott ha luchado para elevar el salario mínimo a $15 dólares en Nueva York, dio a conocer una propuesta innovadora para ayudar a todos los neoyorquinos a ahorrar para la jubilación y ayudó a los negocios pequeños a sortear las barreras burocráticas para crear más empleos. También ha destacado la necesidad de ampliar las oportunidades para las empresas de grupos minoritarios y de mujeres en la ciudad de Nueva York. Sus investigaciones han puesto de manifiesto las condiciones deplorables en la cual viven los niños sin hogar y contribuyó a inyectar decenas de millones de dólares en programas de arte y de educación física en las escuelas públicas para resolver la alarmante desigualdad y asegurar una educación integral para todos nuestros niños.

Y como administrador de $170 mil millones de dólares de fondos de pensión, Scott ha trabajado para transparentar la actividad de los consejos de administración, exigir mayor diversidad y actuar en importantes temas sociales como el cambio climático.   En su propia oficina, Scott ha implementado estrictas reglas de ética, cambios normativos significativos y grandes reformas en la gestión de riesgos para hacer que el sistema rinda cuentas debidamente ante los contribuyentes y los jubilados.

Antes de ser electo Contralor, Scott se desempeñó como Presidente del Distrito de Manhattan y miembro de la Asamblea Estatal, donde emergió como una de las voces más importantes de la reforma de la legislatura. A lo largo de su carrera, Scott ha sido un defensor de los inquilinos y una voz progresista en diversos asuntos, desde derechos de la comunidad LGBTQ hasta la atención de salud, protegiendo el derecho de la mujer a elegir. El New York Times lo definió como “un líder comprometido con los principios de un buen gobierno”, “astuto en lo político y éticamente impecable”.

Scott nació y se crio en Washington Heights y es un neoyorquino de toda la vida. Vive en Manhattan con su esposa, Elyse, y sus dos hijos pequeños.